“Los deseos se alimentan de esperanzas. Sábete, Sancho, que no es un hombre más que otro si no hace más que otro.”

Don Quijote de la Mancha

Enlentecer el envejecimiento es más que nuestro objetivo, es nuestra pasión. Existe un conjunto de enfermedades raras infantiles que cursan con envejecimiento acelerado bien del cuerpo entero (por ejemplo progeria) o bien de un órgano o tejido concreto (por ejemplo la médula ósea en niños con disqueratosis congénita). Estamos ya cerca de conseguirlo con una serie de fármacos y ahora ponemos a disposición de las clínicas estéticas productos de tratamiento de la piel para lo mismo. 

En Advanced Medical Projects estamos luchando contra enfermedades pediátricas raras y ultra raras, mortales a día de hoy y sin ningún tratamiento posible. Investigamos en Europa, EEUU y Asia, colaborando con grupos académicos y con otras empresas. Además, tenemos nuestros propios laboratorios en Madrid (España) y San Francisco (California), donde generamos nuevas moléculas y las estudiamos rigurosamente.

A veces no basta con cerrar los ojos e ignorar la realidad. A veces la imagen de otro ser humano en necesidad permanece en nuestra retina, aunque apaguemos la luz, aunque escapemos. A veces no cabe otra solución que la pelea, pelear contra una causa perdida pero hermosa, contra el dolor y el sufrimiento, contra la soledad de unas familias que al no ser negocio no interesan a nadie. A veces la vida de otra persona nos duele dentro y descubrimos que estamos vivos gracias a ese dolor. No, no podemos pasar de largo, debemos sumarnos a su lucha, hacer nuestra su soledad, darle eco a sus silencios, acompañarles en su miedo. Pero más aún, debemos darles la esperanza de que se puede luchar contra la enfermedad, con la mejor ciencia, con estrategias innovadoras, reuniendo las mentes más brillantes, y financiándolo todo con los mejores productos de belleza. Debemos bajar a la arena, defender la vida niño a niño, enfermedad a enfermedad. Quizás, en el fondo, el sentido de la vida (sea de una empresa, de un inversor, de un paciente o de un científico) es esa pelea por cambiar el mundo, por hacerlo mejor, por salvar una vida porque milagrosamente descubrimos entonces que en el proceso, también hemos salvado la nuestra.

La gran industria farmacéutica y los fondos profesionales de inversión no encuentran muy atractivo el mercado de las enfermedades raras y ultra raras al haber pocos pacientes y no ser rentables económicamente. Esta es nuestra forma de pelear, de descender a la arena, de enfrentarnos al monstruo de la ignorancia, del margen comercial,  de la devaluación de la vida.